Un inmenso rótulo a un lado de la pista dice que dice que con más policías se combatirá la inseguridad ciudadana... otro que inviertiendo más dinero en seguridad...
Quizás si fueran muchos más policías que ladrones, o bien mucho más represivos que los ladrones, más policías por sí sólo serviría, pero el territorio nacional se convertiría en un campo de guerra, además cuando la policía tiene lanchas con motores 3 veces menos poderosos que las lanchas que persiguen, o cuando el jefe de un lado tiene una capacitación para escapar superior a la que tiene el otro para atrapar, o cuando los cuerpos policiales están infiltrados y corruptos; este método sólo no funciona...
Todo el dinero del mundo se podría invertir en un problema, pero si no es bien administrado no va a solucionarlo...
Habría que invertir buena parte de ese dinero en educación, para que el niño que piensa que es normal tener un arma cerca, o que se dispare un arma en su barrio, no se convierta en uno de esos portadores de armas... o bien para que el muchacho entienda que las ganas de tener unas tenis determinadas no es razón para despojar a otro que sí las tiene de ellas... o que el afán por el dinero no debe ser mayor que el respeto por los demás... Educación para que el que conoce quien realiza un delito no se quede callado, educación para que cuando haya impunidad no podamos dormir. El dinero también debería de invertirse en un mayor control de las armas en el país, de investigaciones en la procedencia de dinero.
¿Será eso suficiente para cambiar un país entero? ¿Podremos curar así no más una enfermedad? ¿Cuál será la verdadera causa de esta inseguridad? Pensemos por un momento el por qué de este problema. Alguien que roba lo hace porque quiere algo que no tiene y que otro sí, ya sea porque lo necesita o porque cree que lo necesita.
Si comete un delito por necesidad significa que hay un sector de la población desprotegida que no se le ha asegurado lo mínimo.
En cualquier caso, la diferencia de clases impulsa a algunos a buscar "subir" u obtener eso que no tiene por medio del delito. La correlación existente entre el aumento de la brecha socioeconómica y el aumento de la inseguridad parece no ser mera coincidencia.
En este caso una solución más barata y probablemente igual o más efectiva sería el cambio de las políticas que en los últimos 20 años han incrementado dicha brecha. Pero curiosamente eso no es una opción para aquellos que están en el poder y que han impulsado dichas políticas...
viernes, 1 de enero de 2010
domingo, 20 de diciembre de 2009
Xenofobia, ¿La verdadera solución? o ¿el verdadero problema?
En las últimas semanas se ha creado una campaña de xenofobia creada a partir de noticias sobre extranjeros que cometen crimines en nuestro país. La reacción inmediata es comprensible: ¿Por qué vienen a nuestro país a enseñar malas costumbres? Muchas personas consideran que la solución reside en no dejar pasar extranjeros a nuestras tierras, como si fueramos dueños de estas tierras arrebatadas a los aborígenes... De acuerdo, no queremos criminales, pero ¿quién dice que son criminales todos los extranjeros? ¿quién dice que sólo esos son los que vienen?
En primer lugar el problema muestra que existen países vecinos con graves problemas sociales, lo más fácil es darles la espalda y dejar que ellos resuelvan sus problemas, o tambien se les puede ayudar a resolver dicho problema. De nuevo la reacción individualista sería que cómo podemos resolverle los problemas a los demás si ni siquiera hemos resuelto los nuestros. Sin embargo, en ocaciones, ayudar a los demás es más una autoayuda que otra cosa.
Segundo, se evidencia una doble pérdida de valores, por un lado personas que ayudan en los ilícitos negocios y son cómplices de las fechorías. Por otro lado el odio generado por nacionales hacia extranjeros de una forma generalizadora. ¿Desde cuándo éste es un país de odio? Lo más grave es que este odio genera a su vez una reducción de las oportunidades hacia extranjeros, no es de extrañarse que alguien que viene con buenas intenciones termine robando para sobrevivir porque no le quieren dar trabajo o las condiciones laborales son miserables a causa de su condición.
Tercero, que existan personas que se atrevan a cometer crímenes en nuestras calles no es problema de fronteras, es problema de lo fácil que es portar un arma, del poco control que hay sobre tráfico de armas, drogas, dinero y artículos robados, de lo fácil que es salir impune o de las penas casi vacacionales en las cárceles financiadas con nuestros impuestos.
La violencia no es producto de una raza, religión, o nacionalidad como nos han intentado convencer, es producto de políticas, de leyes obsoletas que no se actualizan porque adelante en la fila van los proyectos que traigan ganancias a los dueños del poder. La xenofobia no es la solución, es un problema más que se está creando para tapar el verdadero.
Así que ni chistes, ni nada! aquí todos somos hermanos!
En primer lugar el problema muestra que existen países vecinos con graves problemas sociales, lo más fácil es darles la espalda y dejar que ellos resuelvan sus problemas, o tambien se les puede ayudar a resolver dicho problema. De nuevo la reacción individualista sería que cómo podemos resolverle los problemas a los demás si ni siquiera hemos resuelto los nuestros. Sin embargo, en ocaciones, ayudar a los demás es más una autoayuda que otra cosa.
Segundo, se evidencia una doble pérdida de valores, por un lado personas que ayudan en los ilícitos negocios y son cómplices de las fechorías. Por otro lado el odio generado por nacionales hacia extranjeros de una forma generalizadora. ¿Desde cuándo éste es un país de odio? Lo más grave es que este odio genera a su vez una reducción de las oportunidades hacia extranjeros, no es de extrañarse que alguien que viene con buenas intenciones termine robando para sobrevivir porque no le quieren dar trabajo o las condiciones laborales son miserables a causa de su condición.
Tercero, que existan personas que se atrevan a cometer crímenes en nuestras calles no es problema de fronteras, es problema de lo fácil que es portar un arma, del poco control que hay sobre tráfico de armas, drogas, dinero y artículos robados, de lo fácil que es salir impune o de las penas casi vacacionales en las cárceles financiadas con nuestros impuestos.
La violencia no es producto de una raza, religión, o nacionalidad como nos han intentado convencer, es producto de políticas, de leyes obsoletas que no se actualizan porque adelante en la fila van los proyectos que traigan ganancias a los dueños del poder. La xenofobia no es la solución, es un problema más que se está creando para tapar el verdadero.
Así que ni chistes, ni nada! aquí todos somos hermanos!
La revolución intelectual
Para recuperar la dignidad de un pueblo, primero se debe realizar una revolución intelectual, que permita a dicho pueblo estar conciente del enemigo y de lo que se debe cambiar y mantener.
La revolución intelectual comienza aquí con el análisis de los problemas, tratándolos con malicia indígena, basados en los principios de solidaridad, igualdad y soberanía.
La revolución intelectual comienza aquí con el análisis de los problemas, tratándolos con malicia indígena, basados en los principios de solidaridad, igualdad y soberanía.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)